Un forzamiento radiativo positivo impuesto al sistema Tierra-atmósfera (por ejemplo, mediante la adición de gases de efecto invernadero) representa un excedente de energía. Cuando esto ocurre, la temperatura de la superficie y de la atmósfera inferior aumenta e incrementa, a su vez, la cantidad de radiación infrarroja que se emite al espacio, con lo que se establece un nuevo balance de energía. El aumento de las emisiones de radiación infrarroja al espacio para un aumento de temperatura dado se denomina amortiguación radiativa. (Véase también "forzamiento radiativo"). |