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Enero 19 de 2010
Se agudiza la temporada seca en Colombia - Agencia DE Noticias UN - Ideam
Las predicciones de mediados de 2009 se cumplieron y Colombia enfrenta hoy un fortalecimiento de su temporada seca como consecuencia del fenómeno de El Niño, que ha llevado las precipitaciones a cero a regiones como el Caribe y la Orinoquía. Según el Ideam, habría lluvias hasta abril. Cuando el año pasado el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) anunció en un comunicado el inicio del proceso de formación del fenómeno de El Niño, fue evidente que la principal consecuencia en las condiciones climáticas del país sería la disminución de las precipitaciones que hoy mantienen a Colombia en lo que comúnmente se denomina ‘sequía’, pero que, en realidad, es un asentamiento o fortalecimiento de esta temporada seca en Colombia.

Efectivamente, durante septiembre de 2009 comenzó a generarse una oleada de calor que generó la disminución de las lluvias, adelantando la temporada sin agua que comenzó entre los últimos días de noviembre y los primeros de diciembre. Aunque enero es una temporada generalmente ‘seca’, en estos días se observa un fortalecimiento de esta época calurosa, en la cual El Niño ha hecho posible la poca nubosidad y las precipitaciones cero en gran parte del país, especialmente en las regiones Caribe, Orinoquía y Andina. Según el Ideam, las cuencas de los principales ríos del país como Cauca, Magdalena, Sinú, San Jorge y Atrato han descendido notoriamente y están cercanos al promedio de mínimos históricos. Para el río Magdalena, el mínimo nivel alcanzado en su historia en la estación de Barrancabermeja se presentó en el año 1973 y fue de 0.50 metros.

Actualmente, en este punto de su recorrido el nivel es de 1.34 metros. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia afirmó que la alerta presentada en este momento en Santander tiene lugar en la cuenca media del río Magdalena, mientras que en la cuenca baja la atención está situada en los departamentos de Bolívar y Cesar, donde también se presentan estos bajos niveles que han conducido recientemente a la restricción para la navegación. Otra de las consecuencias del recrudecimiento de la temporada seca es el abrupto descenso de la temperatura en horas de la madrugada en el Altiplano Cundiboyacense. Entre el 29 de diciembre de 2009 y el 5 de enero de 2010, se presentaron heladas con temperaturas de -5º C en Sopó, -4.8 en Sogamoso y -4.8 en Sesquilé. Para este año se espera un retraso de la temporada lluviosa que tradicionalmente comienza en abril. Países como Venezuela y Ecuador atraviesan una situación similar.


Van cuatro Niños en lo corrido de siglo - El Colombiano
El fenómeno de El Niño se ha presentado cuatro veces en lo corrido de este siglo: 2002, 2004, 2006 y 2010, todos de intensidad moderada. El de 2009-2010 es el más fuerte de los cuatro. En los últimos 20 años del siglo pasado se presentó en: 1982, 1988, 1991-92, 1995 y 1998 según reporte de NOAA. Antes de eso se daba cada cuatro a siete años en promedio. El más fuerte fue el de 1998. Pero el del 91-92 causó un apagón en Colombia, porque el país estaba mal preparado. ¿Se repetirá?

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Enero 21 de 2010
Proyectos Habrá fenómeno de “El Niño” todo el primer semestre de este año, según centro de predicción climática - Portafolio
El organismo de la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de E.U. (Noaa) notificó que el fenómeno se fortaleció en diciembre, a medida que aumentaron las temperaturas de la superficie del mar. Por lo anterior, aclaró la entidad, sin importar cuál sea la fortaleza máxima, se espera que continúe ejerciendo una influencia significativa -por lo menos- hasta el mes de junio. El Centro anotó que el presente 'Niño' (evento cálido) está en su fase madura, con anomalías de temperatura en la región por encima de los 1,5 grados centígrados, que incidirá de forma directa en las próximas temporadas lluviosas; es decir, estas serán más intensas en volumen y periodicidad. Así mismo, medio grado menos se registra en las costas del Pacífico de los países de Centroamérica, informó el Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC); sin embargo, prevén que la pesca (hasta los 200 metros de profundidad) de especies como tiburón y dorado podrían verse afectadas. Noaa considera que el primer trimestre de este año será cuando se presente el punto de máxima fortaleza del fenómeno climático, aunque aclaró que no todos los expertos están de acuerdo.

"Los impactos esperados de 'El Niño' durante los meses de enero a marzo del 2010 incluye unas condiciones más secas de lo normal sobre Indonesia y un aumento en la cantidad de agua más cálida sobre el Océano Pacífico central, la cual se desplazará hacia el este e influenciará porciones del Pacífico este ecuatorial, al igual que los sectores costeros de Perú, Ecuador y Colombia", dijo la Noaa en un informe dado a conocer ayer. 'El Niño', versión 2009 -2010, ha ocasionado en Colombia merma en la producción agropecuaria (aún no cuantificada), incendios forestales en los cerros tutelares de varias ciudades y en las áreas rurales y heladas en el altiplano cundiboyacense (Boyacá y Cundinamarca). Los episodios llamados 'El Niño' (cálido) y 'La Niña' (frío), hacen parte de un ciclo conocido como Oscilación del Sur (Enso). Más información en www.cpc.noaa.gov


El Río Magdalena descendió a niveles históricos por sequía - El Tiempo - Ideam

El IDEAM señaló que el caudal es menor al registrado en la temporada seca de 1991 y 1992. El descenso en el nivel de las aguas se relaciona con los efectos del fenómeno climatológico de El Niño, ocasionado por el calentamiento de las aguas del Pacífico y que ha mantenido en alerta a las autoridades colombianas ante la amenaza de severas sequías y el riesgo de incendios. Según el Ideam, el actual fenómeno de El Niño, que se fortaleció en diciembre, puede extenderse hasta abril próximo. En su cuenca alta, la arteria fluvial presenta niveles inferiores a "los promedios mínimos históricos de enero", mes en el que comienza la primera temporada seca en el país, que normalmente va hasta marzo. Los bajos niveles han afectado la movilización de embarcaciones por los tramos del Magdalena aptos para la navegación, que son los que van de su cuenca media hasta la desembocadura del río en el mar Caribe tras un curso de 1.540 kilómetros. El centro científico precisó que la arteria presenta cuatro puntos críticos para la navegación. Uno de ellos está en la población de Pinillos, también en Bolívar. Allí, los bajos niveles han impedido el paso de remolcadores con cargas y el acceso de embarcaciones pequeñas al puerto local. El fenómeno de El Niño ha afectado el abastecimiento de agua potable en algunos centros urbanos del país, como Cúcuta (nordeste)y Cali (suroeste), por lo que el Gobierno ha pedido hacer un uso racional del recurso.

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Enero 26 de 2010
Los mendigos de “El Niño - El Colombiano – La Patria - Ideam

LA SEQUÍA ATRIBUIDA a El Niño tiene al río Magdalena en los niveles de 1996. Otros grandes ríos del país también se están secando. Los habitantes de Taminango, en Nariño, pasaron de agricultores que ofrecían sus cosechas de maíz, maní, fríjol y plátano en la zona del suroccidente del país, a mendigos que viven de las limosnas que les dan los viajeros. ¿La razón? Hace tres meses no llueve. La sequía ocasionada por el fenómeno de El Niño les hizo perder sus cosechas y campesinos como Angelina Araújo, tuvieron que dejar el orgullo atrás. "Se nos perdió la cosecha y no tengo más alternativa que salir a pedir limosna, que me regalen una librita de arroz", explicó la mujer de 75 años, que durante las últimas cuatro décadas se dedicó a sembrar maní.

A lo largo de tres kilómetros, sobre la carretera, se pueden observar varios grupos de mujeres con los brazos extendidos esperando que desde las ventanas de los vehículos caigan monedas. María Galindez, una madre cabeza de familia y a quien hace casi once meses la buscaban para comprarle su cosecha de plátano, es una de ellas. Funcionarios de la administración municipal de Taminango informaron que ya se han gestionado algunos subsidios y ayudas para los habitantes de la localidad y esperan que en los próximos meses se puedan entregar a los labriegos las semillas y abonos para que vuelvan a cultivar.

Los ríos siguen bajando - En su informe diario, el Ideam señaló ayer que si bien hay un ligero incremento en la cuenca media y baja del río Magdalena, en especial en la zona de Puerto Berrío (Antioquia) donde se reportaron lluvias, sigue la restricción para su navegación en los departamentos de Bolívar, Cesar y Santander. En lo que respecta al río Cauca, los niveles se han mantenido bajos. En especial en la parte alta, por ser afluente de embalses como Anchicayá o Salvajina, por lo que está aportando poca agua a otros embalses donde los niveles permanecen bajos. La baja en los caudales llevó a que 14 municipios de cinco departamentos estén afrontando racionamiento. Cundinamarca es el más afectado. Para controlar la situación que afronta el departamento, la CAR está regulando los caudales de los tres embalses (Sisga, Neusa y Tominé) de la cuenca del río Bogotá.

En su informe diario, el Ideam señaló ayer que si bien hay un ligero incremento en la cuenca media y baja del río Magdalena, en especial en la zona de Puerto Berrío (Antioquia) donde se reportaron lluvias, sigue la restricción para su navegación en los departamentos de Bolívar, Cesar y Santander. En lo que respecta al río Cauca, los niveles se han mantenido bajos. En especial en la parte alta, por ser afluente de embalses como Anchicayá o Salvajina, por lo que está aportando poca agua a otros embalses donde los niveles permanecen bajos. La baja en los caudales llevó a que 14 municipios de cinco departamentos estén afrontando racionamiento. Cundinamarca es el más afectado. Para controlar la situación que afronta el departamento, la CAR está regulando los caudales de los tres embalses (Sisga, Neusa y Tominé) de la cuenca del río Bogotá.

Lo mismo se está haciendo en la cuenca Ubaté-Suárez, que presenta una reducción significativa y pone en riesgo de desabastecimiento en varias poblaciones. "En la cadena de embalses existe una reserva para pasar con cierta seguridad el período de sequía. Pero en el sistema no regulado (sin embalses) el problema puede ser superior. Las quebradas se están secando", señaló el ingeniero de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) Hernando Niño. Se espera que las lluvias lleguen en abril, mientras tanto 10 poblaciones sufren racionamiento porque se secaron sus acueductos.


Clima: los próximos 40 años serán cruciales para evitar lo peor - La Opinión

Los gobiernos del mundo tienen que ponerse de acuerdo en materia de medidas para frenar el calentamiento global. Los pronósticos no son buenos. Los responsables gubernamentales deberían hacer todo lo posible para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero durante los próximos 40 años para evitar un punto de no retorno a largo plazo, según un estudio publicado este lunes. Los investigadores examinaron, con la ayuda de un modelo informático, cómo diferentes niveles de emisiones de gases de efecto invernadero en 2050 podrían impedir alcanzar el objetivo de limitar el alza de la temperatura terrestre a dos o tres grados por encima de la media de la era preindustrial. En la cumbre de Copenhague de la ONU en diciembre, los países concluyeron un acuerdo de mínimos y destacaron la necesidad de limitar el aumento de la temperatura del planeta en dos grados, pero los medios para lograrlo quedaron en la vaguedad.

El estudio define los umbrales críticos que, de ser superados en 2050, impedirían alcanzar los objetivos de variación máxima de temperatura a finales del siglo con las tecnologías energéticas actuales. Entre los escenarios contemplados por esos expertos, el de la continuidad sin una verdadera política climática muestra que habría que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en cerca de 20% respecto del nivel de 2000 para contener en dos grados el alza de la temperatura del globo a finales de siglo. Según un segundo escenario en el que la demanda de energía y de tierras de cultivo aumentaría más rápidamente, se necesitaría una reducción de las emisiones de 50%. Los autores del informe concluyen que tal reducción sería casi imposible con las fuentes de energía conocidas. Estos trabajos, en los que participan investigadores estadounidenses y europeos, aparecen en los Anales de la Academia de Ciencias estadounidense (PNAS), con fecha 11 de enero.


crecen las amenazas por desabastecimiento de agua en colombia - RCN

El gobierno nacional reveló que los ríos Magdalena y Cauca están por debajo del promedio y que el riesgo de incendios forestales es latente. El Ministro de Medio Ambiente Carlos Costa aseguró que la temporada seca se mantiene en el país “este es un proceso de largo plazo la temporada seca va a continuar con días esporádicos de lluvia, de tal manera que no podemos bajar la guardia tenemos que seguir ahorrando el agua recordemos que este recurso no es infinito” agregó el ministro.

Los departamentos de Cundinamarca, Cauca, Santander, Boyacá, Tolima, Huila y la costa Atlántica son las zonas mas afectadas. El Ministro Costa sostuvo que la alerta por la temporada seca se mantiene en todo el país. El Ministro del Medio Ambiente índicó que el ahorro de energía puede contribuir a suplir el desabastecimiento de agua en el país. El gobierno recomendó activar los planes de contingencia en todos los sectores.


La sed - El Espectador

EL PAÍS ESTÁ EN VERANO. NO LLUEVE en la costa Atlántica, no llueve en la Amazonia. No llueve en Bogotá. Los cielos amanecen huérfanos de nubes. Un azul —azul, azul— no permite albergar esperanzas. No hay atisbos de agua. Los embalses disminuyen en forma alarmante. En 100 municipios los acueductos están secos. Los bosques de pino y los páramos de paja se incendian, 11.000 hectáreas han ardido. En regiones de altura superior a 2.500 metros hiela, los charcos amanecen congelados. Las vacas no dan leche. Las temperaturas bajan a menos cinco grados en la madrugada y a las dos de la tarde el mercurio marca 28 grados. La gente se derrite al mediodía. ¡Catástrofe! El Gobierno no tarda en declarar la emergencia ambiental y se excusa con el argumento de El Niño, La Niña, la Corriente de Humboldt, el efecto invernadero, el calentamiento global, la naturaleza, en fin, la Divina Providencia, tan de moda en estos días. Excepto los dogmas de fe, hay cierta razón en las explicaciones oficiales.

El Niño nos afecta cada siete u ocho años, pero hay niños “moderados” y niños “malcriados”; el calentamiento global también nos afecta. La industrialización, el crecimiento demográfico y la deforestación son las causas más fuertes del desequilibrio climático. Eso está claro. Así lo acepta Naciones Unidas. Lo que el Gobierno esconde es que el agua en el país se agota a pasos gigantescos en los veranos y nos inunda en los inviernos a causa de la deforestación de las cuencas. Las cifras han variado. En los 80 la superficie de selva tumbada fue de unas 200.000 hectáreas, hoy es la mitad. Ya las ganaderías están hechas y los colonos han encontrado en la coca la manera de subsistir, aunque la fumigación los haya hecho emigrar de la Amazonia al Pacífico, donde, además, la explotación maderera es inatajable. Se habla de que sólo en Chocó se sacan más de millón y medio de metros cúbicos de madera. Al paso que vamos, en veinte años desaparecerán los casquetes de lo que aprendimos a llamar en la escuela nieves perpetuas.

Hoy por hoy, el problema es la sed. Y el baño, de paso. En Duitama, por ejemplo, la gente no ha podido bañarse este año. Hay que repartir cargos. Entre el 96 y 2002 los gobiernos con dineros del BM y del BID lograron reforestar unas 90.000 hectáreas en las cuencas de los acueductos municipales. Pero en los últimos siete años de Uribato, esa plata se perdió en infraestructura sanitaria: obras en cemento y hierro que significan contratos; o sea, pago de favores electorales. La conservación de las cuencas es una obligación del Estado que el Gobierno enterró para hacer la guerra. El Ministerio de Ambiente está dedicado a tramitar licencias para las empresas mineras. Si esas políticas de conservación no hubieran sido liquidadas, quizá para el final de la década podríamos llegar a la situación que vive hoy Pereira, una muestra de que las cosas sí se pueden hacer.

El río Otún, que nace en el Nevado de Santa Isabel y desemboca en el río Cauca, alimenta los acueductos de Pereira y Dosquebradas. En 1948 —¡1948!— el Ministro de Agricultura declaró la cuenca del Otún Zona de Reserva Forestal, unas 25.000 hectáreas; en 1951, la Ley 4ª declaró la zona de utilidad pública y en el 59 se creó el Parque de los Nevados. Sobre esta base legal, que tuvo más de un problema con grandes hacendados y no menos con campesinos, alcaldes y la ciudadanía, se dedicaron a sanear los títulos de propiedad y a reforestar. Se cometieron errores como la siembra de pino pátula y de eucalipto —y hoy uno mayúsculo: la construcción de una carretera para beneficiar las inversiones del inefable Bessudo en el Parque de los Nevados—, pero en conjunto el Otún ha logrado aumentar y sostener los caudales aun en veranos como el que nos quema. En épocas normales el río bota unos seis o siete metros cúbicos por segundo; en verano, baja a sólo cuatro metros. La cuenca se ha reforestado con robles, chaquiros y cocoras, y ha incluido la conservación de humedales, de tal forma que la zona es ahora una gran esponja que suelta el agua poquito a poco. A diferencia, el río Quindío, que surte el acueducto de Armenia, está casi seco y la ciudad se prepara para un racionamiento dramático. La motosierra, las vacas y la papa hacen mucho daño.

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