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Colombia rumbo a la COP22

Colombia rumbo a la COP22

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Colombia se prepara para la COP22, que este año se realizará el próximo mes de noviembre en África, en la ciudad de Marrakech.

Nuestro país participará como cada año, con una delegación conformada por personas de Cancillería, Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, e IDEAM. La lidera Andrea Guerrero García, directora de Asuntos Económicos, Sociales y Ambientales del Ministerio de Relaciones Exteriores, siendo esta la décima COP en la que participa.

La Tercera Comunicación habló con ella acerca del papel de nuestro país en este evento que con certeza marca el futuro de nuestro planeta, pues se empieza a implementar el Acuerdo de París del año pasado; el cual trazó unos propósitos, pero no estableció de qué forma se van a implementar.

Se inicia entonces un proceso de negociación para estructurar por ejemplo, cómo se organizarán los mercados de carbono, las opciones por las cuales los países podrán comprar reducciones de otros países, el mecanismo único de transparencia, los mecanismos financieros, etc.

Esto hará que la negociación que inicia este año sea muy técnica.

Ad portas de la primera reunión tras el Acuerdo de París, ¿cómo prevé estas semanas de negociación dentro de la COP?

Algo importante para esta COP es que al 18 de octubre pasado, 62 países de los 196 del mundo, ratificaron el Acuerdo de París. Con esto el 55% de las emisiones globales están representadas en 55 países firmantes, con lo cual se cumplen los umbrales para la entrada en vigor del acuerdo.

Fue vital la entrada de China, India y varios países de la Unión Europea para lograrlo. Se dará entonces en esta COP, la primera reunión del cuerpo que gobierna este acuerdo: CMA. Cuando se firmó en París el acuerdo se pensó que entraría en vigor para el 2020, nunca imaginamos que entrara en vigor tan rápido y mucho menos al año siguiente de la firma, pues normalmente estos procesos demoran años y los umbrales eran altos.

Las decisiones que se iban a tomar en la primera reunión del cuerpo (CMA1) no se han empezado siquiera a negociar. También faltan por ratificar los otros países para completar los 196 (Colombia aún no ha ratificado) y como ya se viene la COP22, hay que encontrar una manera para poder incluirlos en el diseño de los mecanismos de implementación del Acuerdo de París, mientras se les da más tiempo para su procesos de ratificación.

También dentro de la COP suceden en paralelo varios frentes de trabajo u organismos con agendas por cubrir: la Conferencia de las Partes, la reunión del Protocolo de Kioto, los órganos subsidiarios que son dos; el de asesoramiento técnico y científico y el de implementación.

A veces se dan negociaciones de cómo serán las reglas para las siguientes comunicaciones nacionales sobre cambio climático y este año muy seguramente se analizará su futuro tras el Acuerdo de París.

Se hace también un seguimiento a la acción para saber cómo se está avanzando en terreno, involucrando a la sociedad civil, los sectores productivos y financieros. Ocurren los side events en los cuales diversos actores de los sectores empresariales y de la sociedad civil exponen temas de adaptación, participan en paneles, etc.

¿Qué es lo más difícil de las negociaciones?

Que hay muchos intereses y hay una concepción equivocada de que es un tema ambiental cuando realmente es un tema económico. Están en el tapete todo el tiempo preguntas como: ¿Qué voy a hacer si no puedo vender más petróleo y mi país vive de este recurso?, ¿Qué voy a hacer si me toca hacer unos cambios tecnológicos para los que no estoy preparado?

Se mueven mil fichas al mismo tiempo, son 5 organismos cada uno con su agenda, unos más políticos, otros más técnicos, pero al final todo está mezclado y la decisión no sale hasta que todo está acordado. Los ¿malos¿ en una negociación son unos, otros en la otra, los amigos y las alianzas entre países difieren según los temas.

Nuestra delegación es relativamente pequeña y manejar mil temas al tiempo es complejo y estresante. Tienes que estar en muchos sitios a la vez y pasas días sin almorzar, sin comer, con jornadas larguísimas de mínimo 12 horas. Uno conoce el aeropuerto y el sitio de convenciones, pues se está encerrado todo el tiempo trabajando de lunes a sábado casi 3 semanas.

Antes de que la COP inicie oficialmente, la delegación viaja a unos días de trabajo para coordinar las posiciones oficiales dentro de AILAC* y G77. En estas sesiones se toman las decisiones de grupo y sería muy grave faltar, pues ahí es donde se defiende la posición de país. Si se suman los días de viaje hasta el lugar de la COP, son 3 semanas sin parar.

*AILAC: Asociación Independiente de Latinoamérica y el Caribe (Costa Rica, Guatemala, Panamá, Colombia, Perú, Chile y Paraguay) 

Hay que sumarle a esas tres semanas todo un año de preparación, ¿Cómo es ese proceso?

Hay un proceso preparatorio de todo el año donde se consolidan submissions o las posiciones de país sobre un tema específico.

Este año se pidieron 8. A nivel interno se trabaja con el Ministerio de Ambiente y luego se coordina con los otros países de AILAC. Se construye también un documento oficial de negociación, donde se toma cada punto de la agenda, se hace un esqueleto temático y se le manda a los ministerios relevantes para que envíen insumos y comentarios.

Posteriormente se hace una reunión conjunta para consolidar la posición de país, elaborándose una guía de las posiciones de Colombia en cada tema.

¿Cómo describiría a Colombia como país? ¿Cuáles son nuestros intereses y qué queremos defender en la COP?

A Colombia lo que más le importa es que haya acuerdos efectivos para combatir el cambio climático, que los países se comprometan a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de manera efectiva y transparente; para movernos de un escenario de impactos altísimos para el país, a uno donde podamos adaptarnos a tiempo.

Nosotros le recordamos al mundo que somos muy vulnerables a los impactos del cambio climático. A veces se piensa que vulnerables son sólo ciertos países insulares o territorios costeros que van a tener que mudar su población a otra parte cuando ya no tengan territorio por la subida del nivel del mar.

Nos sacan a nosotros de ese panorama cuando también vamos a tener un impacto grandísimo en ese sentido. San Andrés y Providencia, por ejemplo, tienen más población que muchos de los estados insulares que también se verán afectados.

Esa fue una de las peleas que tuvimos el año pasado, para que no quedara solamente el área de África priorizada y nosotros no, porque eso afecta la consecución de recursos de cooperación internacional, por ejemplo. Esa pelea vuelve a salir este año otra vez y la vamos a volver a dar.

¿Colombia es atractiva para la cooperación internacional?

Si, por nuestros programas para la mitigación y la adaptación. La cooperación ha subido en cuanto al apoyo que otros países quieren dar a Colombia para cumplir sus compromisos con el acuerdo de París. Ser organizados y ser ambiciosos en los objetivos hace que los donantes se acerquen.

¿Cómo ve la participación de Colombia los otros países?

Colombia en esta y en otras negociaciones se prepara muchísimo para dejar muy en alto el nombre del país. Estamos peleando por unos acuerdos que protejan al país del cambio climático.

La participación de Colombia es reconocida a nivel global por buscar puntos de conciliación, por la calidad de sus propuestas, por la fortaleza técnica del equipo y su liderazgo en el grupo de negociación de AILAC.

Tratamos de ser muy conciliadores para tratar de conseguir acuerdos efectivos y realistas. Demandamos ambición pero tratamos de buscar viabilidad.

La idea es irnos a lo más ambicioso en cuanto a reducción de emisiones y objetivos de captura que podamos poner sobre la mesa, pero con propuestas a las que los países puedan acceder y después implementar.

Somos reconocidos como una voz de la razón en las negociaciones con propuestas realistas y creativas.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible también se prepara para asistir a la COP22. Giovanni Pabón de la Dirección de Cambio Climático recalcó varios temas:

Colombia como país va a seguir creciendo en sus emisiones, nuestro compromiso es reducirlas un 20% con respecto a la línea proyectada para el 2030. Por ejemplo, si hoy emito 225 millones de toneladas de CO2 y preveo un escenario de crecimiento hacia 335 me bajaré 67millones de toneladas. Tenemos un compromiso adicional del 10% condicionado a la ayuda financiera internacional.

Las metas de emisión tras el Acuerdo de París son dinámicas y cada 5 años se revisan, seguramente apuntaremos a algo más ambicioso pero tenemos que ir paso a paso.

Como país nos estamos preparando de una manera seria y organizada tanto a nivel nacional como en las regiones, que son las que sufren los efectos del cambio climático.

Estamos llevando los insumos necesarios para que ellas se puedan adaptar y comenzar a mitigar con toda la información que sale desde IDEAM y de la Tercera Comunicación Nacional de Cambio Climático. Es importante involucrar a los sectores productivos en el cambio climático, pues es un tema transversal que nos corresponde a todos. Es el reto a afrontar las próximas décadas como humanidad.

Tenemos avances importantes a nivel institucional con el decreto 298 de 2016 que reglamentó el SISCLIMA, dando soporte legal para la gestión de cambio climático desde el punto de vista sectorial nacional (ministerios) y regional (nodos).

La Política Nacional de cambio climático que nos da 5 líneas estratégicas: urbana, rural, de infraestructura resiliente al clima, energía y biodiversidad. Estas nos dan el soporte para decir por dónde nos vamos en cada una de las acciones de mitigación, adaptación y cómo vamos a trabajar las líneas transversales de financiamiento, transferencia de tecnología, creación de capacidades y educación.

Hemos trabajado en todos los frentes, como por ejemplo el avance del comité financiero dentro del SISCLIMA que define dónde, cuándo y cómo se van a invertir los recursos y cómo vamos a financiar los compromisos adquiridos en cambio climático; no solo gracias a la cooperación internacional sino con fuentes nacionales propias (estimulando con incentivos a los sectores).